{"id":1139,"date":"2024-08-21T21:18:15","date_gmt":"2024-08-22T00:18:15","guid":{"rendered":"https:\/\/emiliotakamori.com.br\/?p=1139"},"modified":"2024-08-21T21:18:15","modified_gmt":"2024-08-22T00:18:15","slug":"instituicoes-para-idosos-um-novo-olhar-sobre-o-cuidado-na-terceira-idade","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/emiliotakamori.com.br\/es\/instituicoes-para-idosos-um-novo-olhar-sobre-o-cuidado-na-terceira-idade\/","title":{"rendered":"Instituciones para ancianos: una nueva mirada a la atenci\u00f3n a las personas mayores"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la diferencia entre \"asilos\" e \"ILPI\" (Instituciones de Larga Estancia para Ancianos) ha sido fuente de confusi\u00f3n y debate. Es hora de desmitificar esta cuesti\u00f3n y comprender los matices que distinguen estos t\u00e9rminos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, los asilos surgieron en el siglo XVIII, inicialmente conocidos como \"hogares para discapacitados\". En 1794, estas instituciones empezaron a centrarse exclusivamente en los ancianos. Sin embargo, predomin\u00f3 la asistencia social, reflejo del aumento del n\u00famero de ancianos necesitados que depend\u00edan de estos centros. La Iglesia cat\u00f3lica, por su parte, desarroll\u00f3 la labor de asilo, en gran medida para alojar a sacerdotes y monjas ancianos que, sin familia, necesitaban un lugar donde vivir. Estos lugares para ancianos abandonados y sin recursos adquirieron una connotaci\u00f3n negativa. El t\u00e9rmino \"asilo\" empez\u00f3 a evocar im\u00e1genes de abandono y negligencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, m\u00e1s de 200 a\u00f1os despu\u00e9s, muchas cosas han cambiado. La necesidad de un lugar especializado para cuidar y alojar a los ancianos se ha hecho imprescindible, no s\u00f3lo para los abandonados, sino para todos aquellos que necesitan cuidados especiales o que, por seguridad o discapacidad, ya no pueden vivir solos. Los ILPI, o Instituciones de Larga Estancia para Ancianos, han surgido como pilares del cuidado, la seguridad y la calidad de vida. Vivir en una ILPI puede, de hecho, mejorar significativamente la calidad de vida de las personas mayores.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la pregunta sigue en el aire: \u00bfson lo mismo los manicomios y los ILPI? Para ilustrarlo, pensemos en la diferencia entre un colegio p\u00fablico y una escuela p\u00fablica. Ambas son escuelas, con la misma finalidad b\u00e1sica, pero ofrecen experiencias muy diferentes. Las escuelas p\u00fablicas suelen ofrecer lo b\u00e1sico, mientras que los colegios p\u00fablicos var\u00edan en calidad y recursos, desde los m\u00e1s asequibles a los m\u00e1s lujosos, con ense\u00f1anza en varios idiomas, tecnolog\u00eda punta, aire acondicionado, comida sofisticada y mucho m\u00e1s. Del mismo modo, algunas residencias de ancianos pueden parecerse m\u00e1s a los ILPI de gama alta, mientras que otras mantienen al m\u00ednimo lo esencial.<\/p>\n\n\n\n<p>El cambio de terminolog\u00eda que ha acompa\u00f1ado a esta evoluci\u00f3n -de \"residencia de ancianos\" a t\u00e9rminos como \"hogar de jubilados\", \"hogar para mayores\", \"hotel geri\u00e1trico\", \"residencia para mayores\"- refleja una profunda transformaci\u00f3n en la percepci\u00f3n y el papel de estas instituciones. El sistema tradicional de residencias de ancianos, con su carga hist\u00f3rica de abandono y exclusi\u00f3n, est\u00e1 siendo sustituido por un modelo de atenci\u00f3n que valora la dignidad y el bienestar de las personas mayores. Las familias, cada vez m\u00e1s conscientes de la importancia de un entorno acogedor y seguro, est\u00e1n impulsando el crecimiento de un mercado que no s\u00f3lo satisface las necesidades actuales, sino que prev\u00e9 el importante aumento de la poblaci\u00f3n anciana en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que antes se consideraba una soluci\u00f3n para los m\u00e1s necesitados es ahora una parte fundamental de la infraestructura asistencial de nuestra sociedad, un sector en crecimiento que, en los pr\u00f3ximos diez a\u00f1os, podr\u00eda convertirse en esencial para el bienestar de una poblaci\u00f3n mundial cada vez m\u00e1s envejecida.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"506\" height=\"348\" src=\"https:\/\/emiliotakamori.com.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/WhatsApp-Image-2024-08-21-at-19.36.57.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1141\" srcset=\"https:\/\/emiliotakamori.com.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/WhatsApp-Image-2024-08-21-at-19.36.57.jpeg 506w, https:\/\/emiliotakamori.com.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/WhatsApp-Image-2024-08-21-at-19.36.57-300x206.jpeg 300w, https:\/\/emiliotakamori.com.br\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/WhatsApp-Image-2024-08-21-at-19.36.57-150x103.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 506px) 100vw, 506px\" \/><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, la diferencia entre \"asilos\" e \"ILPI\" (Instituciones de Larga Estancia para Ancianos) ha sido fuente de confusi\u00f3n y debate. 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